El 82, como mochilera, fue la primera vez que esta colombiana nos visitó. Tras tres años como representante local del BID está a punto de dejarnos (de su mochila esta vez salieron US$1.800 millones que están colaborando a hacer un Perú mejor). Con ella celebramos el sexto año de esta página
La representante del BID en el Perú ama los comics, tiene la mirada serena y parece frágil. Los tontos que se guían por las apariencias se equivocarían con ella, Ana María Rodríguez es pura energía (de lo contrario, ni el sector público ni el privado habrían recibido US$500 millones y US$100 millones anuales, respectivamente, durante los últimos tres años). “El éxito del BID no está en aprobar préstamos, sino en conseguir que los proyectos que los originaron se ejecuten”.
Este mes concluye su labor en el país. “Paquete verde”, así ha llamado a la que considera su mayor obra. Abarca temas de sostenibilidad: manejo de recursos hídricos, también de residuos sólidos, renovación de sistemas de producción agrícola, políticas para enfrentar el cambio climático… Sí, temas que al común no le interesan, pero básicos para el futuro del Perú. Razón suficiente para trabajar sin desmayo (y sin dejar de sonreír).
¿Qué significa ser la representante del Banco Interamericano de Desarrollo en un país?
Nuestra función es poner al servicio del país todo lo que el banco tiene para ofrecer para su desarrollo; y asegurar que todo lo que tiene ese país para ofrecer para el desarrollo de América Latina pueda ser capitalizado por el banco para el beneficio de todos. Entonces, un representante debe tener las antenas puestas para servir al país, porque nosotros estamos al servicio del país.
La masa no la conoce. Quienes sí, la admiran. Empezó cosiendo y pintando monederos, dándole 18 horas al día. Así sacó adelante a sus hijos. Sin pretenderlo, terminó revolucionando la moda con carteras y demás bellezas de cuero. Varias de sus clientas ya han partido, ella tiene 72 años y talento para rato
En el último Perú Moda, Luz Becerra se acercó a la brillante Meche Correa para felicitarla por su colección. La diseñadora le agradeció… Una vez que supo que se trataba de la Luz de Luz Hecho a Mano, Meche casi se vuelve loca. Inmensamente halagada, le confesó que era ella más bien quien vivía admirando su audacia, su talento, la calidad de su trabajo.
Hace treinta y siete años, con un par de mantas de piel de ovino -de las que aún se usan para las plantas de los zapatos-, ella diseñó y elaboró monederos simples, sin forro, con su máquina de coser casera; y rompió el mercado. Era el Gobierno Militar, a Lima le urgía moda y Luz le iluminó la vida a cientos de chicas que querían salir del montón.
Leer másDio a luz a su segundo hijo y no quiso ser más secretaria. No solo renunció, además alumbró una idea y, fruto de esta, en unas semanas serán dos las peluquerías para niños de su propiedad. No solo eso, ha reunido y organizado a más madres empresarias y, juntas, están rompiéndola en el mercado infantil
Embarazada, el 2005 se la pasó incubando un proyecto. Su hijo nació y, con él, su plan cobró forma. Tras conversar con su hermana y una amiga, Zinka Miletich estudió el mercado y volvió al que hasta entonces era su puesto de trabajo solo para decir adiós. Juntas, las tres abrieron las puertas de Trapezio, la peluquería para niños que –aseguraban- le hacía falta a La Molina. Al año, la amiga se bajó de la nave. Zinka permaneció al timón. Hoy, además conduce una asociación de mamás empresarias. Cada vez que se reúnen, procrean ideas a montones…
De enamorados se prestaban un auto para hacer colectivo y así sacar para el cine. Ya con dos hijos, él vendía ollas y ella hacía tortas además de ejercer sus profesiones (también animaban fiestas infantiles). Poco más de dos décadas atrás se prestaron S/.2.000 y abrieron un nido... Hoy facturan millones
Leer másEn mayo del 2004, cuando aún no estallaba la euforia actual por haber nacido en esta hermosa tierra del sol, apareció Ejecutivas, página de entrevistas en la sección Economía & Negocios a mujeres emprendoras que, precisamente, pretendía doblarle el brazo a la torpe creencia de que ser peruano era, en realidad, una maldición. Desde entonces han desfilado más de 200 emprendedoras, más de 200 ejemplos que han servido de inspiración no solo a sus congéneres. ¿Cómo entenderlo? Sencillo... es que ellas ¡valen un Perú!
Antonio Orjeda
Periodista de El Comercio y autor de "Mujeres Batalla" (Editorial Norma, 2007), libro del que este año ha sido publicada su segunda edición.