Las cifras lo indican. En Lima y Callao se producen un promedio de 19,000 mordeduras por animal al año y al Centro Antirrábico de Lima acuden diariamente entre 7 y 10 personas mordidas por uno
Leer másRodrigo Rondón Herz: Mi deseo de curar animales empezó desde que yo era muy pequeño. Ver mi casa llena de animalitos influyó bastante, pero un hecho crucial fue observar a mi padre curando y cuidando a sus pequeñas pacientes: las mascotas de cientos de personas. Si mi memoria no me falla, mi deseo por estudiar medicina veterinaria empezó en primaria. Los años del colegio pasaron muy lento para mi tan esperado deseo de llegar a la universidad y estudiar la carrera que tanto anhelaba. Ingresé a la universidad, donde por cinco años estudié los factores más resaltantes de la carrera. Luego, llevé algunos cursos en Estados Unidos como estudiante externo de rotaciones en la universidad Cornell de Nueva York. A mi regreso a Lima, cursé una segunda especialización en la Universidad Peruana Cayetano Heredia, donde terminé una maestría en Ciencias Veterinarias. En líneas generales yo pienso que mi vocación tuvo un principio hereditario, ambiental y personal".