Comentarios (19)
¡El h... de tu tío!
Ene
29
2008
29
2008
Foto: CarbonNYC (Creative Commons) y Leonid Mamchenkov (Creative Commons). Composición digital: Óscar LoraA pesar de que el tramo de la carrera fue bastante corto, el tráfico fue lo suficientemente intenso como para permitirle al chofer relatarme la historia de su hija. Comenzó quejándose del costo de vida hasta llegar a anotar que faltan pocas semanas para que se inicie la campaña escolar. Pero mencionó aliviado que para él ya pasaron esas épocas, pues su única hija acababa de terminar la carrera de enfermería en una universidad nacional y pronto iniciaría los trámites para obtener su licenciatura.
El detalle del párrafo anterior es que la mencionada casa de estudios es estatal, a la cual el conductor dijo estar agradecido por haberle brindado una buena educación a su hija, pagando cuotas que apenas afectaron el presupuesto familiar.
Al terminar el colegio la hoy casi licenciada tenía otras aspiraciones: estudiar en una universidad particular, pero la decadente situación económica familiar la obligó a aceptar una casa de estudios estatal como alternativa educativa para los próximos años. Así, un buen día el conductor sostuvo una sincera conversación de padre a hija en la que le dijo que él confiaba plenamente en que los años de colegio le hubieran otorgado el temple y el empeño necesario para forjarse a sí misma, pues de ahora en adelante necesitaría estas cualidades más que nunca.
Ya la situación económica se había venido deteriorando desde años anteriores. A mitad de la secundaria, abrumado por las mensualidades escolares, este padre de familia tuvo que recurrir a la comprensión de las monjas regentes del colegio particular donde estudiaba la niña. Felizmente su pedido fue acogido y la pequeña obtuvo becas parciales en sus últimos años de estudios.
A pesar de que su hija ostentó siempre los primeros lugares en el colegio, para el taxista no fue sorpresa que no ingresara a la universidad al primer intento. Aunque la joven se desanimó, la experiencia sirvió para que la familia le manifestara su apoyo en los intentos que hicieran falta para conseguir el objetivo. La meta la logró al año siguiente.
El taxista dijo estar agradecido a la vida por permitir que en medio de las penurias económicas su hija haya terminado la carrera. Entonces recordó que siendo joven él también asistió a la universidad, pero solo cursó dos años en una facultad de economía y abandonó los estudios por un prometedor trabajo que le dio holgura económica durante muchos años; hasta que, para sorpresa de toda la familia, el trabajo se terminó abruptamente. Entonces, sin otras alternativas en qué laborar, tuvo que aferrarse al timón como medio de subsistencia y a la vez debió pedir ayuda a las monjas, como ya se relató.
El hermano de este chofer, según contó él mismo, tiene un hijo en una universidad particular, cuyas boletas mensuales constituyen una lacerante carga económica para la familia. Pero mientras que el padre hace el esfuerzo –dijo el taxista- el muchacho no le pone mucho empeño al asunto y está pensando en abandonar los estudios. Así que como buen tío, un día lo cuadró y le contó su propia historia, enfatizando que los estudios le darán una ventaja a su futuro económico. Concluyó el sermón recomendándole al sobrino que se ponga las pilas, porque sino “terminarás de taxista, como el huevón de tu tío”.



29
2008
Es una historia conocida que la gente no valora lo que tiene, sino hasta que lo pierde.
Y también quiero rescatar el comentario final del taxits, que se nota que quiere mucho al sobrino para ponerse de contraejemplo (mal o bien, eso no lo quiero discutir).
Saludos
29
2008
La gente subestima,simplemente...Buen post...Deberíamos estar más atentos con estas cosas...
29
2008
Crudo y sincero ejemplo del tío. Ojalá el sobrino haya tomado conciencia y enderece el rumbo, el tiempo no perdona.
Te leo.
29
2008
Es cierto que nuestra economía durante muchos años (empezando por el gobierno del ahora nuevamente presidente) ha estado menoscavada y esta histroia representa a la de muchas familias del país, tanto así que tengo un amigo, Ingeniero industrial que ahora se dedica al mencionado oficio.
No es malo y no podemos generalizar con adjetivos como indica nuestro amigo Oscar a los que, desaventurados, deben optar por esta "carrera", pero es satisfactorio que le han puesto los "h..." para sacar adelante a sus familias y lo han conseguido.
Estaba esperando la siguiente entrega de Oscar para ser el priemro en escribir. He leído las anteriores y me han parecido historias cercanas a los que uno vive a diario cuando se transporta en esta selbva de cemento y me parece genial que se puedan compartir comentarios al respecto y, por qué no, sacarle el jugo para nuestras propias vidas (aunque no recomendable como los jugos exóticos de la historia anterior... ay mamita....)
Ojala más personas (y más taxistas) puedan leer este blog para que se sientan co-protagonistas de estas historias y sepan que, por más que algunos no lo lo logren, son parte de nuestra propia historia y vida cotidiana.
29
2008
Solo apreciamos el valor de las cosas cuando las perdemos. El tio que le aconseja a su sobrino a no dejar la universidad es loable, pero lo mas seguro es que no le hara caso porque todos queremos probar nuestros triunfos y fracasos por nosotros mismos. Igual sucede con la madre soltera que le aconseja a su hija a cuidarse de los hombres, para terminar luego embarazada y abandonada igual que la madre. Parece una ley de la vida. Por otro lado, Oscar, hasta ahora solo escribes sobre los "buenos" taxistas, pero dudo mucho que no te hayas encontrado con un monton de los "malos", osea de los que son maleducados, mal choferes o hasta psicoticos. A ver si nos escribes tu opinion sobre ellos tambien.
Saludos.
30
2008
Me ha gustado mucha ésta cotidiana historia de un ciudadano de a pié, apañandoselas para llegar a "fin de mes"...admiro y felicito la responsabilidad con que asume su paternidad hasta el "final"...comparto contigo que no se puede generalizar nada ni a nadie...personalmente también creo que los estudios, al nivel que sea, van a significar,como el taxista intentaba decirle a su sobrino, "una ventaja..."; reconocezco también que hay personas muy valiosas y válidas sin ellas. Las taxistas, talvez sean esa especie de afortunados o fortuitos Observadores, desde el asiento de su vehículo, de una cara de la Vida, y que les añade conocimiento y sabiduría sobre su propia vida y sobre la de otros que se cruzan por su camino.Un saludo,
30
2008
Este taxista me inspira total ternura... ojala el sobrino le haga caso.
30
2008
Hola, interesante historia, y me parece que llega en el momento apropiado. Tal y como lo mencionaste, yo también había observado como muchos de tus lectores escribían "Los taxistas son esto y lo otro...", cuando en realidad detrás de cada uno de esos rostros, incluso de los más infames, hay una historia de esfuerzo y trabajo. Me pasó algo parecido a lo que acabas de contar: hace algunos años tomé un taxi y el chofer me preguntó a qué hora era la salida del colegio X, tenía que ir a recoger a sus hijas, ya que su madre no podría. Me sorprendí un poco porque el colegio X tiene unas pensiones que difícilmente podría pagar un taxista. El chofer notó mi sorpresa y me contó que su esposa también trabajaba, y entre los dos se habían propuesto "sacarse la mugre a diario para que sus hijas tengan más oportunidades de las que tuvieron ellos."
30
2008
Estudiar enfermeria siendo la primera de la clase o una de las primeras, en una universidad nacional, que despdecio de tiempo...
pagar cuotas mensuales... umm
30
2008
Excelente final para una pequeña carrera de taxi. A veces resulta un poco difícil no generalizar, sobre todo cuando uno en un determinado momento se encuentra con cierta predisposición malsana o simplemente de mal genio.
Yo soy un convencido de que para apreciar las cosas, es necesario valorarlas mediante el esfuerzo que cuesta adquirirlas. Aún no tengo hijos pero sé que el día que los tenga, no les haré las cosas tan fáciles y espero recordar y transmitirles esa lección de por vida.
Muy buen post, gracias por compartirlo.
30
2008
ESTA ES UNA DE MILLONES DE HISTORIAS REALES Y SIMILARES (CON LIGERAS VARIANTES) QUE EXISTEN EN EL PERU.
LAMENTABLEMENTE PARA LOS GOBERNANTES QUE HEMOS TENIDO (SOBRE TODO EN LOS ULTIMOS 30 AÑOS) ESTAS HISTORIAS PARECIERA QUE NUNCA LAS HAN SENTIDO CERCA, ESCUCHADO O VIVIDO...O SI LAS CONOCEN PERO SE HACEN LOS "LOCOS".
A VER PUES..EL CEREBRITO ESE QUE DECIA QUE LOS TAXISTAN SON LOCOS Y NO SE QUÉ... AHORA QUIERO "OIRLO". APUESTO A QUE DEBE SER APRISTA O FUJIMORISTA.
31
2008
Hola Oscar:
Si pues es lamentable hay mucha gente que desea estudiar pero no tiene recursos para seguir una carrera, asi como hay personas que lo tienen todo y no estudian pero valgan verdades hay pocas Universidades Nacionales y con pocas vacantes y encima ahora con eso de la Pre buen porcentaje entra practicamente por que pago el ciclo.
Hay mucha gente que estudia y no llega a ingresar por que hay pocas vacantes y como no tienen recursos se dedican a otra cosa ojala un dia no muy lejano todos los estudiantes puedan tener acceso a una Universidad sino es Estatal al menos sea de un precio razonable.
Algo mas la Educación tambien debe revisar su curricula por que los alumnos pasan 11 años en el colegio y a veces lo que estudiaron no les sirve para poder postular y deben prepararse en alguna academia las autoridades Educativas deben hacer una autoreflexion y corregir sus defectos de ellos depende el futuro del País.
Saludos
Ivan Aguirre
01
2008
Creo que si hacemos una encuesta entre taxistas, encontraremos que muchos tenían antes otro empleo y que, producto de la crisis económica, no tuvieron más opción que ponerse a taxear.Digamos que ser taxista en el Perú, es casi como cobrar el seguro del paro en otro país.
Recuerdo que una vez me llevó en su taxi, un cómico imitador de la TV sin trabajo. Y ni hablar de médicos, empleados bancarios, economistas, etc.etc.
No hay mal que por bien no venga. Al menos, el oficio de taxista permite que mucha gente se mantenga a flote.
un saludo,
Rafa
http://allavoysinomecaigo.blogspot.com
01
2008
Pienso que la historia de este taxista puede analizarse también desde el tema de tu anterior blog: si la humanidad cada vez es más "tonta". Empezando por el tema del acceso a las oportunidades, pienso que volverse naturalmente "tonto" no es más que una elección de vida. No hay excusa para preferir lo zafio.
01
2008
Hay tanto jovenes así, ahora que no saben lo bueno que tienen y las posibilidades que se les da. Conozco el caso de un chico que le dan todo y como le gusta la plata facil se metio de burrier y ahora esta en el Penal Sarita Colonia. Y aun así el pata esta como si nada pasara. Digo yo, ¿a tal punto llega nuestra inmadurez, nuestra soberbia, nuestra suficiencia? Ojalá que esos muchachitos que creen que ahora estan bien economicamente y sus papitos les dan todo abran los ojos y se den cuenta que no siempre será así que todo cuesta en esta vida, que las cosas valen y justamente por valen hay que reconocerlas y agradecer lo que uno tiene. Y que los padres no sean consentidores, engreidores y EDUQUEN, sino un oscuro futuro les espera.
Por último una sugerencia, creo que el título debio de colocarse completo y no poner puntos suspensivos a modo de censura en la palabra HUEVON. Yo creo que las palabras estan bien dichas segun su contexto. En cambio cuando se dicen en una situacion que no corresponde, justamente allí pasan a ser malas palabras o vulgaridades.
01
2008
Hola Oscar :
Realmente que bonita historia, y sobre todo que no se puede generalizar a todos los taxistas por igual y felicitar a este SEÑOR, porque si él no tuvo la oportunidad de terminar sus estudios y ser profesional, con su esfuerzo y trabajo de TAXISTA hizo que su hija lo lograra.
Bien por los dos!!!!!
Saludos,
Lucyt@
03
2008
Soy Ingeniero Industrial de una universidad nacional y recuerdo aquella mañana de junio del 2001 que luego de quedarme sin trabajo a dos meses de casarme, cogí valor y coloque mi cartelito autoadhesivo color rojo fosforecente de "TAXI" en el parabrisas delantero de mi Nissan Sunny, justo a la altura del espejo retrovisor, (como no queriendo verlo) recorrí tres cuadras de la Av. La mar en Pueblo Libre y tres personas levantaron la mano para una carrera y entre ellas reconócí al ex enamorado de una amiga con el que no nos llevabamos nada bien, que al verme se rió burlonamente, obviamente no paré, seguí dos cuadras mas y lleno de rabia y frustración dije "NO" aunque es una manera digna de ganarse el sustento, es la puerta "facil" de tener dinero inmediato y entrar en el espiral del desempleo permanente, ya que es un arduo trabajo que no puedes colocar en tu CV.
Regresé a casa con la convicción y decisión de NUNCA ser un taxista, revise mi CV, mire los avisos del periodico (solo los de la sección de empleos, nunca los de la sección económicos)y a los tres meses ya estaba trabajando en un operador logístico, mientras tanto para tener ingresos realizaba cualquier trabajo por mas manual que sea, (mezclé reactivos químicos para la empresa que trabajaba un primo politico, ironicamente en mi actual trabajo en una de las mejores minas usamos estos reactivos, cada vez que veo esos cilindros azules, sonrio)
Si ese día del 2001 yo no me encontraba con este pata, o no pensaba mas alla de los 50 soles que ganaría ese día, tal vez ahora estaría sobreviviendo de taxista y contandote alguna historia.
Ahora que tengo un buen ingreso, una de las cosas que hago es pagar lo que pida el taxista, siempre y cuando no me vea la cara de turista.
Saludos a todos los señores taxistas del Perú.
20
2008
Es un mal muy común, que cuando jóvenes no sepamos aprovechar las oportunidades, y nos damos cuenta de este craso error de adultos, cuando es imposible cambiar el nuevo escenario y las variables que la acompañan.
Un abrazo sincero,
25
2008
Este relato me conmueve. Más aún porque yo he sido taxista y he podido educar a mis 4 hijas.Me molesta cuando se pretende generalizar que los taxistas somos estafadores, irresponsables etc. Es cierto que algunos son así, como en todo el mundo, pero por favor, no generalicen.