Cual si fuese un compendio de reflexiones soltadas al vacío, pero cual si fuese también una antología de dibujos infantiles y perversos, Robotv y yo presentaremos este sábado 28 LA ANTIAGENDA 2010.
¿Por qué? ¿Con qué objeto? ¿A santo de qué necesidad? A ver, les cuento un poco.
Ocurre que nunca usé convencionalmente una agenda. Siempre le di el trato de un diario. Siempre me excedí en los apuntes típicos, sumando un pequeño comentario sobre las actividades, los hechos, los sentimientos más importantes del día.
Pondré un ejemplo. Si escribía “viernes 25: cita con el dentista”, luego de la cita añadía una postdata como esta: “hoy aprendí un dolor nuevo, se llama endodoncia y es un dolor tan fuerte, tan jodidamente intenso, que me ha hecho olvidar por completo la choteada de Andrea”.
Año a año, rellenaba mis agendas con estas notas a pie de página con opiniones y pareceres acerca de lo vivido. Acerca de lo trascendental y de lo absurdo, que es el territorio mixto donde se debate realmente la vida.
Con el tiempo, esa costumbre adquirió realce, pues me permitía la posibilidad del contraste.
Aún hoy–para que se hagan una idea– mis agendas del 2001 o 2004 me resultan útiles pues todavía me hablan. Me dicen algo. Algo de mí. Algo de lo que me importaba en esos meses. Algo de lo que esperaba del futuro o de lo que soñaba.
Esas agendas, por muy pasadas que estén, siguen vivas. Son como pequeñas máquinas del tiempo que me hacen regresar. Por eso las colecciono. La información que contienen aún me interesa. Es una información que ya venció pero aún resulta nutritiva. Lo que en rigor rescato de esas agendas no son solo los datos, sino las sensaciones que los datos produjeron. Es decir, no me importa saber que un día de julio del 2001 fui al dentista: me importa recordar cuánto me dolió.
Al leer esas agendas anteriores puedo comparar cuánto han cambiado mis prioridades, mis ideas, mi susceptibilidad, y puedo notar cuántos planes se concretaron y cuántos se fueron al diablo. Puedo calcular. Puedo hacer memoria. Memoria sensorial. Puedo irme y después volver. Puedo comprender. Puedo tener una idea (siquiera una vaga) de lo que he hecho con mi vida.
Por eso, cuando Editorial Santillana me propuso en mayo de este año hacer una agenda, intuí que debía ofrecerles un proyecto no convencional, que fuese coherente con el uso que siempre le he dado a estos tradicionales cuadernos que la mayoría de gente suele condenar a una finalidad meramente oficinista, como para amortiguar (no combatir) la amnesia a la que la velocidad de estos tiempos nos arrastra.
Desde entonces, a lo largo de varias noches y madrugadas, Alfonso y yo nos abocamos a esta misión, con la idea de hacer un libro de prosas, un libro gráfico, oculto bajo la apariencia de una agenda.
En la Antiagenda, entre mes y mes, hablo un poco de todo. Desde mi vocación por la impuntualidad, mi desorientación y la relación con mi perro hasta de mi poco patriotismo y mis irreconciliables diferencias con el Señor de los Milagros.
Todos esos ‘desvaríos’ van acompañados por decenas de dibujos de Robotv, con quien comparto la divertida fatalidad de ser tipos claramente distraídos. Por eso elegimos para la portada la figura de un sonámbulo, un personaje que está siempre en medio de dos realidades: la de su cuerpo y la de su mente. Camina hacia afuera, pero mira hacia adentro.
Bueno, basta de chamullo. De todo eso conversaré este sábado en la Feria del Libro Ricardo Palma con mi prima Claudia Cisneros, que ha sido convocada en su calidad de periodista seria, bloguera estelar, prima cariñosa, mujer inteligente, cachivachera confesa y chica guapa de la tele.
Como siempre, la fiesta solo tendría sentido si van ustedes, los lectores de este blog, que desde marzo del 2007 se han empeñado en hacerme creer que escribir vale la pena.
A Robotv y a mí nos encantaría que se lleven la Antiagenda y que a lo largo del 2010 la usen como un diario, como una memoria de las cosas buenas y malas que les vayan a ocurrir. A diferencia de otras agendas, esta empezará a ser importante una vez que termine de llenarse.
La cita será este sábado a las 8 p.m. en el vértice del Museo de la Nación. Después de la charla (que será en el Auditorio Julio Ramón Ribeyro) habrá una firma para los que quieran quedarse.
Los estaremos esperando.
Gracias desde ya.
Renato y Robotv
[Fotos e ilustraciones: Alfonso Vargas Saitua (Robotv)]
[Esta puede ser una buena noticia para los que estén fuera de Lima o lejos del Perú. La web de El Comercio transmitirá EN VIVO y EN DIRECTO la presentación de La Antiagenda 2010. Solo tienen que conectarse el mismo sábado 28 a eso de las 8 p.m. (hora de Perú). Aquí un video promocional. Disculpen el peinado y la cara de puñete. RC]
[AVISO PARROQUIAL 1: El viernes 27 (7 p.m.) estaré acompañando al escritor chileno Alberto Fuguet en la presentación de su último libro: ‘Missing’. No deben dejar de leerlo. Es, quizá, lo mejor de todo lo que ha hecho (y ya sabemos que ha hecho cosas notables). El propio Alberto ha anunciado su presencia en Lima en su blog. Será un gusto, es decir un honor, conversar con él. Vayan.]
AVISO PARROQUIAL 2: Respecto de la novela virtual que vengo escribiendo en Busco Novia, déjenme adelantarles una primicia: el próximo post, a colgarse la semana entrante, será el último. Es definitivo. Muchas gracias por leerla y esperarla]
AVISO PARROQUIAL 3: Esta foto fue captada el fin de semana en el Crisol del Jockey Plaza. Mi hermana vio un afiche enorme de LA ANTIAGENDA y no tuvo idea más sabia que retratar a mi sobrina Adriana posando como modelo de licuadoras]
AVISO PARROQUIAL 4: Se agradecerá infinitamente el envío de las fotos que quieran tomar el sábado al correo del blog: blogbusconovia@gmail.com. Prometemos collage]
AVISO PARROQUIAL 5: Este, en sentido estricto, no es un post natural. Es un post raro, atípico, distinto, informativo. Por lo mismo, no admite comentarios. Si alguien tuviese alguna duda, puede alcanzárnosla en el foro de comentarios del post anterior (16: El Mensaje de Voz). Ahí responderé las inquietudes del respetable.
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Tercera TemporadaTengo 33 años. Desde muy chico he tenido la impresión de ser uno y varios al mismo tiempo. Hoy tengo claro que el Renato que escribe poesía es diferente del periodista que se deja la barba para parecer un cronista serio; y distinto también del profesor silencioso que usa camisas de manga larga para insinuar autoridad en las Universidades en que enseña. Todos llevan el mismo nombre, pero ninguno responde a los mismos deseos ni a los mismos objetivos. El Renato que escribe este blog apareció hace un año y medio. Desde niño sufre febrilmente por mujeres que no le hacen caso. Ha buscado novia toda su vida. La búsqueda se suspendió dos veces: durante los años en que estuvo metido de narices en un par de relaciones. El 2007 se la pasó reseñando impúdicamente su vida sentimental en Internet. El juego le entretuvo. Por eso ha vuelto. Y no les ha pedido permiso a sus homónimos para hacerlo. A partir de ahora (abril 2009), puesto nuevamente en una relación, escribirá sobre lo que se le antoje