[Lo primero que quiero decir es GRACIAS. No por la estadística brutal de los 1200 y pico de comentarios, sino por la sinceridad y el cariño de cada uno de ellos. Cuando estaba vivo, mi papá me aconsejó alguna vez: “haz lo fácil como si fuera difícil y lo difícil como si fuera fácil”. Cerrar el Blog es una decisión difícil, pero ya está, no puedo hacerla larga. Escribiré por tres semanas más antes de trancar la puerta. Este es el antepenúltimo post. Ojalá que lo disfruten]
Cuando abrí este blog, el editor de la Web me advirtió en clave de broma: “nomás no vayas a conseguirte una novia tan pronto”. Me reí y asumí el chongo con el mejor humor, pues no estaba entre mis planes emparejarme. Además, no parecía buena idea inaugurar un blog como este y tener que estropearlo uno o dos meses después. De hecho quería encontrar una novia, pero no tan de inmediato, para así poder divertirme en el proceso de búsqueda y generar contenidos.
Cual si fuera un intolerante y peludo Grinch de San Valentín, heme aquí, presuroso y oportuno, para despotricar contra esta festividad internacional que, la verdad, ninguna gracia me hace y ningún pelo me eriza.
Ayer fue mi cita con M y me sentí un tonto. Fuimos al cine a ver esa mala y sobrestimada película que es ‘Soy Leyenda’, en lugar de ver la intensa y dramática ‘Al otro lado del mundo’ (donde, además, trabaja el estupendo y versátil Edward Norton).
Digo que me sentí un tonto porque fui yo quien propuso hasta el cansancio ‘Soy Leyenda’, creyendo que se trataba de un buen trhiller de suspenso, y guiado por las insistentes sugerencias de un par de amigos del trabajo (hoy por la mañana, cuando me enteré de que para ellos ‘Alien vs. Depredador’ merece un Óscar al mejor guión, entendí lo tarado que fui en hacerles caso).