Avada Kedavra

Enero 2008

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Hermione

Ene
28
2008

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¿Quién de nosotros no ha sufrido – o ha sido – aquel compañero insoportable en la escuela que siempre recordaba al profesor que tal día había examen o que no se había apuntado la tarea en la agenda? Este típico ratón de biblioteca es un clásico cliché en todo tipo de obra, y aunque no lo hayamos conocido realmente, sabemos exactamente a quién se refieren: a esos chicos con lentes gruesos, cabello grasoso y con corte estúpido.

Y si hablamos de Harry Potter, saben perfectamente a quién me refiero: Hermione Jane Granger. Claro, a simple vista ella encaja en la descripción física standard de un nerd: cabello castaño abundante y esponjoso, dientes grandes, hablar rápido y apariencia desarreglada y desgarbada, por la gran cantidad de libros que siempre carga en la mochila. Pero quienes conocemos de los libros, sabemos que esa imagen inicial se aparta bastante de la Hermione que se muestra poco a poco a través de los años.

“Había regresado el chico del sapo, pero llevaba a una niña con él. La muchacha ya llevaba la túnica de Hogwarts. —¿Alguien ha visto un sapo? Neville perdió uno —dijo. Tenía voz de mandona, mucho pelo color castaño y los dientes de delante bastante largos.”

Harry Potter y La Piedra Filosofal, capítulo 6

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Los cuentos de Beedle el Bardo (Parte IV)

Ene
18
2008

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Otra de las reseñas publicadas sobre los cuentos de Beedle el Bardo es la de “Babbity Rabbity y su Tocón Carcajeante”, posiblemente el más cómico y extenso de los cuentos que componen el libro, el cual significó también todo un logro para la autora, pues le dio un nombre muy inverosímil sin pensar que llegado un momento tendría realmente que escribirlo.

Hace muchos años, en un lugar muy lejano, existía un tonto y ambicioso rey que quería conseguir toda la magia para él, pero tenía dos problemas. El primero: para eso debía capturar a todos los magos y brujas existente; y el segundo: no sabía hacer magia. Por eso, decidió crear la “Brigada de Cazadores de Brujas” y nombrar a un “Instructor de Magia”. Obviamente, ningún verdadero mago se quería prestar para esa tarea, por lo que un muggle muy astuto y taimado decidió hacerse pasar por mago valiéndose de unos cuantos trucos sencillos. Se instaló y fue nombrado brujo de cabecera e instructor privado del rey, exigiéndole oro para objetos mágicos, rubíes para los hechizos y copas de plata para hacer pociones; los cuales se llevaba a su casa. Todo esto fue visto por Babbity Rabbity, la lavandera del rey, quien lo veía a lo lejos cortando ramas de un árbol, las cuales presentaba ante el rey como varitas mágicas. Cada vez que el rey pretendía hacer un hechizo con estas, él le decía que solo funcionarían cuando el rey estuviera suficientemente preparado.

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Los cuentos de Beedle el Bardo (Parte III)

Ene
11
2008

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Continuando con los cuentos de Beedle el Bardo, quiero hablarles de otra de las historias que ya se dieron a conocer: “El Corazón Peludo del Hechicero”, el cual ha sido considerado el cuento más “terrorífico” de los que aquí se presenta, pues no posee escenas cómicas ni aventuras ni final feliz, solo la escalofriante historia de un corazón. En este cuento, un joven hechicero se siente avergonzada de las locuras y tonterías que realizan sus amigos al enamorarse, por lo que decide - mediante artes oscuras- hechizarse para no enamorarse jamás. Pasa el tiempo y mientras sus amigos se establecían y casaban, él estaba cada vez más admirado de sí mismo por su genial idea y por su habilidad e inteligencia por haber conseguido tan gran propósito.

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Los cuentos de Beedle el Bardo (Parte II)

Ene
04
2008

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Hace unas semanas les conté sobre los Cuentos de Beedle el Bardo, los cuales ya habían sido adquiridos por Amazon, empresa que en un arranque de generosidad y compasión para con los seguidores de Rowling decidió ir publicando paulatinamente el resumen de cada uno de ellos. La idea era de lo más ingeniosa, pues la subasta en la que estos libros habían sido vendidos permitía la adquisición de aquel séptimo ejemplar, pero no la reproducción ni publicación de ellos, es decir, quien quiera que poseyera los millones suficientes para comprar el libro, no recibiría los derechos legales para divulgarlos, así que todos los fanáticos que ansiábamos leerlos tendríamos que esperar a que en un inesperado desprendimiento por parte de JK, decidiera sacarlos a la venta voluntariamente.

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