Diciembre 2007
28
2007

Antes que nada quiero decirles que espero que hayan pasado una feliz Navidad y quiero agradecerles por acompañarme en este camino. Ahora estamos en el punto intermedio entre Navidad y Año Nuevo, ese extraño punto entre dos fiestas especiales que solo sucede una vez al año y en el que parece que toda la semana es aún feriado.
Intrínsecamente, Navidad es el nacimiento de Jesucristo, pero actualmente son tantas las costumbres que se han acoplado que, si bien es cierto no constituyen la Navidad, son por todos vistas como un complemento “casi obligado”. Detrás del simbólico nacimiento, tenemos iconos como el arbolito navideño (de origen escandinavo), el pavo al horno (origen estadounidense, pero ni siquiera de Navidad sino del Día de Acción de Gracias), Papá Noel (con varios países disputándose su origen, el chocolate, panetón y los villancicos (de origen netamente europeo), entre otros.
Como hemos visto, a excepción del retablo ayacuchano, los villancicos con quena y cajón y los tamalitos, ninguna de las tradiciones que tanto resguardamos son propiamente peruanas. De igual forma, aunque casi todas son compartidas, siempre hay particularidades propias de cada región, como “la noche de las velitas” colombiana, tomar el “coquito” puertorriqueño, las “posadas” mexicanas o la “Rosca de Reyes” hispana, por citar algunos ejemplos.
¿A qué viene esto? Pues que el mundo mágico también cuenta con sus propias tradiciones, no solo en Navidad, sino en diversas fiestas que cuentan con particularidades dignas de conocer.
21
2007

Cada vez que alguien pretende hablar de Harry Potter, siempre se empieza con lo mismo, es decir, con la típica frase que dice “Harry Potter era un niño huérfano que vivía con sus insoportables tíos y no sabía que tenía poderes...”. Siempre se recuerda la misma historia que ya conocemos, por eso, a veces olvidamos que dentro de este contexto existe todo un mundo propio para cada personaje, el mismo que incluye su vida, motivaciones, miedos y confrontaciones.
¿Qué hubiera sucedido si la historia de Harry Potter no hubiera empezado hablando de él? ¿Qué hubiera pasado si Rowling optaba por hablar de otro niño, huérfano también, crecido entre muggles y criado en un orfanato, un niño que también desconocía su origen, que se sentía diferente al resto de niños de su entorno, y ansiaba conocer de su padre? ¿No hubiera sido posible que nos encariñáramos con este otro niño también?
Pero ese es el inicio de otra historia. Así serían los libros si a Rowling se le hubiera ocurrido escribir, por ejemplo, “Tom Riddle y el Anillo de los Peverell”. En ese caso, la historia iría sobre la vida de ese niño, sus aventuras en Hogwarts, la búsqueda de su origen y poco a poco su ascensión al poder y su búsqueda de la inmortalidad. ¿Lo seguiríamos queriendo allí?
14
2007

Después de publicados los siete libros de la saga, ¿qué más venía? Pues bien, ya son años que se viene hablando de la ahora famosa Enciclopedia que planeaba escribir Rowling acerca del ABC del mundo mágico (la que ahora le ha significado un fuerte y millonario conflicto legal con quien fuera uno de sus mayores contribuidores, HP Lexicon), pero aparte de eso, nada más se esperaba. Los fans nos moríamos por tener algo más de contenido de Harry Potter, pero JK ya había dejado en claro hace mucho tiempo que no planeaba vivir eternamente de esta historia y que quería seguir explotando su productividad como escritora.
Hace un tiempo apareció el rumor de que Rowling planeaba escribir una novela – posiblemente policial – que sería publicada baja un seudónimo, pero aparentemente esta noticia fue descartada. Después, la misma autora habló sobre la próxima publicación de un libro que ya tendría escrito, el mismo que poseía un carácter netamente infantil. No había nada más de Harry Potter. Por eso sorprendió a propios y extraños cuando de la noche a la mañana Rowling anunció que tenía lista una edición especial de 7 manuscritos de “Los Cuentos de Beedle el Bardo”, los cuales están en un forro especial de cuero y con ilustraciones y diferentes dedicatorias hechas por la misma autora.
10
2007
Después de haber leído los cuatro primeros libros hace ya muchos años, me dediqué a buscar todo el material relacionado – me preocupaba el ser una fanática bien informada – y llegó un momento en el que creí poseer todos los datos mínimos necesarios para considerarme una fan completa. Y ¿qué hacer después? Ya había determinado que todo lo relacionado a Harry Potter me gustaba y no interfería con el ritmo del resto de actividades de mi educación. En ese larga espera entre la publicación del cuarto y el quinto libro descubrí lo que muchos ya habían experimentado: el mundo creativo de los fans.
Fan-Arts y Fan-Fictions son actividades que muchos realizamos, principalmente de niños, sin siquiera darnos cuenta, y sin embargo, en muchos de los casos nos unen más que otra cosa a aquel elemento que nos gusta. Pero, ¿qué son?
Los Fan-Arts son dibujos que los fans realizan sobre aquellos que les gusta. ¿ Qué niño no ha realizado algún dibujo de Dragon Ball Z o de Bugs Bunny? En el caso de Harry Potter la ventaja se encontraba en que no hay un dibujo anterior de referencia, es decir, cada persona que lee el libro se imagina un personaje completamente diferente al ideado por otro lector, salvo que tenga demasiada influencia de las películas, las cuales fueron muy posteriores a los primeros libros. Es como si miles de personas en todo el mundo se dedicaran a dibujar cada una de las aventuras de Tom Sawyer, o si tomáramos de ejemplo todos los dibujos que existen de Papa Noel. Sabemos que es un anciano gordo, barbón, que viste de rojo, que lleva regalos y que tiene cara de buena gente, y por lo demás, el resto está libre a nuestra imaginación. Algo similar es con los Fan-Arts.


